Entraste por mi boca, mi nariz,
mis ojos y mis manos.
Quedé infectada de ti,
y no hubo antiviral
ni sistema inmunológico
que te detuviera.
Al calor de esta primavera
le aumentaste la fiebre viral.
Pero no tuve ningún otro síntoma.
No me debilité, no me dio tos,
ni flujo nasal, ni dolor.
Al contrario,
tu virus no fue letal, sino vital.
Tu virus del amor.
Hojas muertas.
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Como aquellas hojas
de los árboles de mi calle,
que amarillean en otoño
y se tornan secas y pálidas,
así se convierten mis palabras,
que quieren ser de a...
Hace 2 semanas







1 comentarios:
tristemente yo estoy curado de eso :(
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