Fui tuya
una tarde de octubre.
Frío día,
cálidas sábanas.
Tu aliento
junto al mío
movían las hojas
de tu roble austero.
Me tocaste
como se acarician
las flores
con temor
a marchitarlas.
Me besaste
como se mira
con misterio
a la luna.
Me hiciste tuya
como se corta
una flor
por tu camino.
Fui tuya
una tarde de otoño.
Sigo siendo tuya
cada día otoñal.
La cena.
-
*La cena*
*La gente iba llegando,*
*mientras preparabas la cena.*
*Yo te miraba detrás de la puerta,*
*al poner las copas,al buscar la sal,*
*al mover la bo...
Hace 1 año






2 comentarios:
excelente,sensual, tierno y bonito
síguelo siendo!
Publicar un comentario